lunes, 26 de septiembre de 2016

Desvelos

La escritura nocturna sin duda alguna es bastante placentera. Es desordenada y caprichosa, pero es creativa y libera el estrés. No es algo que se prepare, simplemente ocurre. A veces lo necesitas, y otras veces le huyes. Al final, la escritura siempre suele ser un placebo para nuestro vivir.

En mi caso, decidí escribir sólo de noche. También es cierto que desde hace mucho vivo sin poder dormir. He tenido mis temporadas de pasa tiempos en las noches de insomnio. Recuerdo que al principio me dedicaba a ver canales de cocina en la televisión. Otros días pasaba horas y horas jugando al Fifa12, aunque durante la semana variaba el juego a rescatar o batir. Terminaría conociendo la lectura, donde me enamoraría de literatura. Luego de muchos libros podridos, y mi cordura ahora tambaleante, buscaría soluciones en la escritura.

Terminé escribiendo como consecuencia, por sugerencia y por necesidad. Ahora me conozco más porque me escribo, ahora me entiendo más porque me describo. Escribo de lo que vivo; escribo de lo que pienso. Muestro en papel lo que nunca pude mostrar en persona, y me libero de mis pensamientos. 

1 comentario:

  1. ¿Alguna idea en la escritura que te haya seducido además de la liberación que mencionas?

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