La escritura nocturna sin duda alguna es bastante
placentera. Es desordenada y caprichosa, pero es creativa y libera el estrés.
No es algo que se prepare, simplemente ocurre. A veces lo necesitas, y otras
veces le huyes. Al final, la escritura siempre suele ser un placebo para
nuestro vivir.
En mi caso, decidí escribir sólo de noche. También es
cierto que desde hace mucho vivo sin poder dormir. He tenido mis temporadas de
pasa tiempos en las noches de insomnio. Recuerdo que al principio me dedicaba a
ver canales de cocina en la televisión. Otros días pasaba horas y horas jugando
al Fifa12, aunque durante la semana
variaba el juego a rescatar o batir. Terminaría conociendo la lectura, donde me
enamoraría de literatura. Luego de muchos libros podridos, y mi cordura ahora tambaleante,
buscaría soluciones en la escritura.
Terminé escribiendo como consecuencia, por sugerencia y por
necesidad. Ahora me conozco más porque me escribo, ahora me entiendo más porque
me describo. Escribo de lo que vivo; escribo de lo que pienso. Muestro en papel
lo que nunca pude mostrar en persona, y me libero de mis pensamientos.
¿Alguna idea en la escritura que te haya seducido además de la liberación que mencionas?
ResponderBorrar